martes, 13 de octubre de 2015

La ruina de la cristiandad (El testimonio de Juan)



En tanto que el apóstol Pablo advierte acerca de aquellos que «retroceden» de la revelación de la verdad cristiana (He. 10:38-39), el Apóstol Juan advierte que habría los que «pasarían adelante» y no se mantendrían en ella (2 Jn. 9, cp. V.M.). Juan se refirió a este apartamiento del testimonio cristiano como resultado de la obra de maestros anticristianos. Dijo él: «Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros» (1 Jn. 2:19). El «nosotros» aquí y en muchos otros lugares en la epístola de Juan hace referencia a los apóstoles. Esta defección de la doctrina de los apóstoles era realmente el abandono de la misma. ¿Acaso no podemos ver que mucho de lo que ha sido erigido dentro del testimonio cristiano es esencialmente aquello que está fuera de la enseñanza del apóstol? ¿Hay acaso justificación en base de la enseñanza del apóstol para esas muchas cosas que abrazan esas iglesias? Eso nos recuerda la palabra del Señor a los fariseos cuando dijo que estaban «enseñando doctrinas que son preceptos de hombres». También dijo: «¡Qué bien dejáis a un lado el mandamiento de Dios, para conservar vuestra tradición!» (Mr. 7:7, 9).

B. Anstey
http://www.sedin.org/PDFS/ord_Dios.pdf


lunes, 12 de octubre de 2015

-EL REMANENTE- en su retorno del cautiverio



Debemos proseguir con nuestro tema, por lo que solicitaremos al lector que se remita al capítulo 8 de Nehemías. Hemos considerado al remanente antes del cautiverio y durante este período; y ahora lo veremos en su amada tierra tras su retorno del destierro, hecho que fue posible merced a la rica misericordia de Dios. No es nuestro propósito considerar los detalles; nos bastará considerar un solo hecho de inmensa importancia para toda la Iglesia de Dios en el día de hoy, el cual ayudará a esclarecer nuestro tema. Citaremos algunos versículos de este hermoso pasaje de las Escrituras: 
“Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura... Al día siguiente se reunieron los cabezas de las familias de todo el pueblo, sacerdotes y levitas, a Esdras el escriba, para entender las palabras de la ley. Y hallaron escrito en la ley que Jehová había mandado por mano de Moisés, que habitasen los hijos de Israel en tabernáculos en la fiesta solemne del mes séptimo... Y toda la congregación que volvió de la cautividad hizo tabernáculos, y en tabernáculos habitó; porque desde los días de Josué hijo de Nun hasta aquel día, no habían hecho así los hijos de Israel. Y hubo alegría muy grande. Y leyó Esdras en el libro de la ley de Dios cada día, desde el primer día hasta el último; e hicieron la fiesta solemne por siete días, y el octavo día fue de solemne asamblea, según el rito.”

     Esto es muy llamativo. Aquí encontramos un endeble remanente reunido en torno a la Palabra de Dios para orar y procurar entender la verdad y sentir su poder en el corazón y en la conciencia. ¿Cuál fue el resultado? Nada menos que la celebración de la fiesta de los tabernáculos, la cual nunca había sido celebrada desde los días de Josué, hijo de Nun. Durante todo el tiempo de los jueces, durante los días de Samuel, el profeta, y de los reyes, aun durante los gloriosos reinados de David y de Salomón, la fiesta de los tabernáculos jamás había sido celebrada. Una débil compañía de exiliados que habían regresado a su tierra, tuvieron el privilegio de celebrar esta preciosa y magnífica fiesta —tipo del glorioso porvenir de Israel— en medio de las ruinas de Jerusalén.

     ¿Era esto presunción? De ninguna manera; era simple obediencia a la Palabra de Dios. Se hallaba escrito en “el libro de la ley de Dios”; escrito para ellos, y ellos obraron de acuerdo con lo que estaba escrito, “y hubo alegría muy grande”. No había ninguna pretensión, no se creían ser algo, no se jactaban ni tampoco buscaban encubrir su verdadera condición. No eran más que un pobre remanente, débil y despreciado, tomando su lugar de humillación, quebrantados y contritos, confesando sus fracasos y sintiendo profundamente que esto no era de ellos así como del pueblo en los días de Salomón, de David y de Josué. Mas ellos oyeron la Palabra de Dios, oyeron y entendieron; se sometieron a su santa autoridad y observaron la fiesta, “y hubo alegría muy grande”. Ésta, seguramente, constituye otra notable y bella ilustración de nuestro tema, a saber, que cuanto mayor es la ruina, tanto más rico es el despliegue de la gracia, y cuanto más profundas son las tinieblas, más luminoso es el resplandor de la fe individual. En todos los tiempos y en todos los lugares, el corazón contrito que confía en Dios halla una gracia infinita e inconmensurable.

C. H. Mackintosh

http://www.verdadespreciosas.org/documentos/CHM_miscelaneos_I/EL_REMANENTE.htm

La influencia del cine y la televisión

 La persuasión por medio de la identificación



Las imágenes del cine son irresistibles. Atraen el ojo, cautivan la atención, y estimulan la mente. Por lo tanto, la «comunicación visual» -cine y televisión- es un poderoso recurso de comunicación (Spiritual Counterfeits Project).

En 1977, el pastor de la juventud llevó a nuestro hijo Todd a ver la película Vaselina. Usted quizás la recuerde: era una película escrita en la década de los setenta para exaltar la década de los cincuenta. Mi esposo y yo fuimos a verla a la noche siguiente. Quedamos perplejos al darnos cuenta de que un confiable líder de la iglesia había llevado a adolescentes a ver una película que modela la promiscuidad y aplaude a una heroína que se vuelve de la moralidad a la tolerancia.

«No se preocupen»: dijo el pastor de los jóvenes algunos días después. «Yo les enseñé la forma de evaluar la película. No puede causarles daño».

¿Que no puede? ¿Y qué me dice de imágenes que se alma­cenan en el cerebro? ¿Y de los recuerdos de un proceso que hace que la moralidad parezca intolerante, fría, lista a juzgar, y que hace que lo malo parezca gentil y bueno? ¿Y de la manipulación que ocurre cuando los más jovencitos se identi­fican con el héroe y participan emocionalmente de lo bueno y lo malo que realizan los personajes?

Imágenes sensuales, visiones místicas y sugerencias tentado­ras no inmunizan a los espectadores en contra de lo equivocado. En lugar de eso, desensibiliza la conciencia y estimula el deseo por mas. Almacenado en el cerebro, el estimulo seductor continúa su influencia en la mente sea que lo reconozcamos o no.

Hablar de estas escenas después no puede borrar las imá­genes almacenadas. Vistazos a actividades inmorales, identificación con personajes que se oponen a Dios, y recuerdos del aparente triunfo del mal... son ladrillos en la construcción del sistema de valores del niño.

Los cronistas e incluso los publicistas han percibido un creciente y aparentemente insaciable apetito popular por el misterio y la auto-superación. Sólo a comienzos de 1987, un crecimiento expo­nencial ha generado un ímpetu fresco, una aceleración en el ritmo de aceleración (Marilyn Ferguson en La conspiración de Acua­rio).

 Cuando vi Vaselina, también sentí el tirón del sistema de valores del mundo. Primero aplaudí en silencio a aquella dulce e inocente muchacha que se mantenía firme en lo que creía. Pero la creciente tensión entre el deseo sexual insatisfecho del héroe y la moral de la heroína se alzaba para encender el deseo de una resolución. Al final, la heroína se vistió un negro, atractivo y bien ajustado traje, todo lo cual simbolizaba su decisión de desechar los valores que le «privaban» de aquel que amaba. Mientras me sentía disgustada con su estúpida decisión y su ejemplo destructivo, me encontré disfrutando el alivio de la audiencia por lo que parecía ser la única solución confortable al problema.

¿Cambiaron mis valores? No. Pero por un momento me vi tentada a sentir que los sabios estándares de Dios eran arcai­cos, y que las formas del mundo eran más apropiadas para nuestros tiempos.

¿Ve usted el peligro? ¿Puede identificar conmigo la lucha? Entonces podrá captar el peligroso conflicto que enfrentan nuestros niños. La mayoría de los valores no han sido ni examinados ni confirmados, ni probados ni practicados como los suyos y los míos. Ellos aun no tienen el conocimiento necesario para discernir el error. No obstante tienen que enfrentar un increíble y furioso ataque de mensajes engañosos.

Berit Kjos

Eutanasia: Humanismo en el Hospital



La eutanasia es uno de los temas más críticos en nuestra sociedad. Es una consecuencia lógica a la aceptación de la evolución como verdad, y por consiguiente el rechazo a la autoridad de Dios en la Biblia. Al creer en la evolución, los absolutos de la Palabra de Dios se pierden, de tal manera que el bien y el mal pasan a ser cuestión de opinión personal. Después de todo, si todos evolucionamos, somos los únicos que podemos decidir lo que es bueno y nadie nos puede decir que hacer. Sin embargo, la Biblia no se mantiene en silencio en el tema de la eutanasia y encontramos en Su Palabra el fundamento para defender el valor de la vida humana.

El malentendido más común en cuanto a la eutanasia es posiblemente el debate sobre lo que es en realidad la eutanasia. La eutanasia no es el apagar las maquinas que pueden estar prolongando artificialmente el proceso de muerte de pacientes en el área de cuidado intensivo. Eutanasia es el acto directo de matar a un paciente, es decir a través de una inyección letal. Así, para evitar confusión, es mejor definido como ‘asesinato de pacientes’. Si un respirador (máscara de oxígeno) del cual está dependiendo un paciente es apagado, la intención directa puede no ser el terminar con la vida de esa persona, porque si ellos seguirían viviendo, no habría otra cosa que hacer para ayudarlos. Sin embargo con la eutanasia, si la primer dosis de ‘medicamento’ tóxico no fue suficiente para ‘terminar’ con el paciente, entonces dosis mayores deben ser administradas hasta que el paciente muera.

La evolución ha jugado un papel muy grande en la aceptación de la eutanasia. La evolución rebaja a los humanos al nivel de animales, haciendo igualmente fácil el poner a un animal a dormir que a un humano. Muchos evolucionistas defienden eutanasia como una forma maravillosa de deshacernos de ‘cargas’ no queridas. Este tipo de opiniones llevaron a pensar que el matar a un niño severamente minusválido es lo mismo que matar a un cerdo1. Como no hay un Dios, no hay un valor intrínsico dado al humano y por lo tanto no hay nada de malo en matar a un niño con Síndrome de Down (una tragedia que ya sucede con el aborto). Tristemente, este tipo de opiniones tiene gran aceptación dentro de los comités que deciden el destino de miles de bebés indefensos en nuestros hospitales.

Articulo completo en:
https://answersingenesis.org/es/cosmovision/eutanasia-humanismo-en-el-hospital/

Chan Perry  
Originally published in Creation 19, no 3 (June 1997): 21-22.



Eutanasia ya es permitida en California

California se convierte en el quinto estado de USA donde la ley de eutanasia tiene vigencia


The Shack [La Cabaña]




Por Matt Slick


Existe una hambruna en la tierra y el discernimiento Cristiano está muriendo. El libro “The Shack” es una historia de ficción que hace sentir bien a quien lo lee. Es la historia de un hombre llamado Mack y del asesinato de su hija. Mack tiene un encuentro con Dios en una choza en el bosque y a través de esta reunión él es sanado emocional y espiritualmente. ¿Suena bien? Claro que sí. El único problema es que muchas doctrinas falsas se entrelazan a lo largo del libro.

En vez de describir a Dios como el Ser Supremo Majestuoso que es, The Shack lo enmudece y lo cambia en una figura con buenos sentimientos. Dios el Padre y quien de acuerdo a la Biblia no puede ser visto (Jn 6:46; 1 Ti 6:16), se aparece en la forma de una mujer Afro Americana llamada “Papa” (la página 86 establece una confusión con relación al género masculino y femenino) y quien tiene cicatrices en sus muñecas. (Página 95). ¡Gran mentira! El Padre no fue crucificado. Jesús es presentado como un personaje del Medio Oriente, el cual está vestido con una camisa de cuadros estilo escocesa con las mangas enrolladas hasta los codos. (Página 84) y el Espíritu Santo aparece como una mujer Asiática. (Página 85). El señor Young, autor de The Shack, justifica estas falsas representaciones bajo la rubrica de la licencia literaria y dice que éste, es sólo ficción. Está bien. ¿Pero eso justifica referirse a Dios de una forma que está en directa contradicción con la Escritura? No. Dios ha escogido revelarse a Sí Mismo sin presentar confusión en el género (masculino y femenino) en Jesús, el hombre. (1 Ti 2:5). Pero el libro no se detiene con extravagantes reconstrucciones acerca de Dios.

Dentro de sus páginas encontrará otras falsas doctrinas. En la página 124 verá una negación de la jerarquía en la Trinidad. Recuerde: el Padre mandó al Hijo, no fue lo contrario. En la página 136 Young presenta la filosofía humanista que lo bueno y lo malo “no tienen en sí existencia real.” Lucas 18:18 y Juan 17:15 contrastan con este pensamiento los cuales expresan lo contrario. En las páginas 145-146 Dios quiere estar sometido a Mack para que así él (Mack) pueda “unirse a nosotros en nuestro círculo de relación.” Lo siento, pero es el hombre quien debe someterse a Dios, no lo contrario. La página 206 nos dice que Dios nunca ha colocado expectativa en nadie. Tampoco es así. En 1ª Pedro 1:16, Dios espera que nosotros seamos santos. Y en la página 225 la herejía del universalismo es enseñada cuando encontramos a la mujer Afro Americana, la cual es Dios el Padre, y dice: “En Jesús, he perdonado a todos los humanos por sus pecados contra mí, pero sólo algunos escogen la relación.” Esto contradice versículos tales como Mateo 25:46 y Marcos 3:29 los cuales nos enseñan claramente que no todos son perdonados.

Jesús dijo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen.” Los Cristianos reales bíblicos están supuestos a seguir la voz de Cristo (la Biblia), no a escuchar melodías que agradan el oído de los maestros los cuales usan historias con buenos sentimientos y verdades a medias emocionales para disminuir la majestuosidad de Dios, presentar filosofía humanista y enseñar el universalismo.

¿Es The Shack un buen libro? NO. No lo es. Usted, queda advertido.


http://www.miapic.com/the-shack-la-choza-un-art%C3%ADculo-corto

domingo, 11 de octubre de 2015

-VIDEO-Samuel Pérez Millos "Cristo un desconocido al pueblo de Dios en el tiempo presente"



-VIDEO- La Cruz de Cristo en Gálatas--Samuel Pérez Millos (segundo estudio)


La ruina de la cristiandad (El testimonio de Pedro)



El Apóstol Pedro se refirió también a las malas enseñanzas que surgirían en el testimonio cristiano. Dijo que se levantarían falsos maestros entre los santos de Dios, y que introducirían «herejías destructoras» que muchos seguirían, y ello hasta el punto que designarían como malvado el camino de la verdad (2 P. 2:1-3; 3:16). Una «herejía» o «secta», por definición, es la constitución de una división dentro de la iglesia que se separa en la práctica de otros y que constituye su comunión alrededor de una perspectiva particular. La mas sutil de todas las herejías es la que se desarrolla alrededor de alguna parte de la verdad con exclusión de otras verdades. Puede haber muchos verdaderos creyentes conectados con tales herejías. En contraste a ésas, las «herejías destructoras»
como aquellas a las que se refiere Pedro son sectas que levantan la causa de doctrinas que condenan el alma.

Al contemplar la inmensidad de la Cristiandad profesante, ¿no podemos apreciar las numerosas divisiones y sectas en la iglesia? ¡Se nos dice que existen en la actualidad más de mil quinientas denominaciones y círculos de comunión no denominacionales! Es con gratitud que podemos decir que la mayoría de esos grupos eclesiales no son herejías «destructoras», pero sin embargo se trata de divisiones externas en la iglesia que son de carácter sectario. Por herejía no se designa la enseñanza de falsas doctrinas, ¡sino la constitución de sectas! Y recordemos que la Escritura dice que debemos rechazar las herejías porque son una obra de la carne: de la naturaleza pecaminosa caída (Tit. 3:10-11; 1 Co. 11:19; Gá. 5:20). Es cierto que a menudo las doctrinas falsas están relacionadas con la constitución de sectas, y a eso se debe probablemente que muchos cristianos relacionen la herejía con enseñanzas blasfemas.

http://www.sedin.org/PDFS/ord_Dios.pdf

El remanente en el período de la cautividad



—Bendito sea por siempre el Dios de toda gracia— Él jamás se deja a sí mismo sin testimonio. Por ello, durante el largo y penoso período de la cautividad, encontramos pruebas muy notables y bellas de la verdad que ya afirmamos, a saber, que cuanto mayor es la ruina, más rica es la gracia, y que cuanto más profundas son las tinieblas morales, más brillantes se tornan los rayos de la fe individual. Hubo entonces, como siempre, “un remanente escogido por gracia” (Romanos 11:5); un puñado de hombres devotos que amaban al Señor y fueron fieles a su Palabra en medio de la corrupción y de las abominaciones de Babilonia; hombres dispuestos a afrontar el horno de fuego y el foso de los leones antes que faltar a la verdad de Dios.

    Los primeros capítulos del libro de Daniel nos muestran algunos magníficos resultados de la fe y de la devoción individual. Consideremos, por ejemplo, el v. 2 del capítulo 2. ¿Dónde vemos en la historia del pueblo de Israel, un hecho más sorprendente que el que se registra aquí? El mayor monarca de la tierra se postra a los pies de un exiliado cautivo y rinde este maravilloso testimonio: “El rey habló a Daniel y dijo: Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio” (v. 47).

     Pero, ¿dónde obtuvo Daniel el poder para revelar el misterio del rey? Los versículos 17 y 18 nos dan la respuesta: “Luego se fue Daniel a su casa e hizo saber lo que había a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros, para que pidiesen misericordias del Dios del cielo sobre este misterio.” Aquí tenemos una reunión de oración en Babilonia. Estos queridos hombres de Dios eran de un solo corazón y de una misma mente. Fueron unánimes en su decisión de rehusar la comida y el vino del rey. Habían resuelto, por la gracia de Dios, seguir juntos la santa senda de la separación, aunque estuviesen cautivos en Babilonia, lejos de su país, y entonces se reunieron para orar, y obtuvieron una respuesta notable.

     ¿Puede haber algo más excelente que esto? ¡Qué consuelo para el amado pueblo del Señor, en los días más oscuros, asirse con tesón de la Palabra de Cristo y no negar su precioso nombre! ¿No es de lo más alentador y edificante hallar durante esos lóbregos días de la cautividad en Babilonia un puñadito de hombres fieles andando en santa comunión en el camino de la separación y de la dependencia? Ellos permanecieron fieles a Dios en el palacio del rey, y Dios estuvo con ellos en el horno de fuego y en el foso de los leones, y les confirió el elevado privilegio de estar ante el mundo como siervos del Dios Altísimo. Rehusaron la comida del rey; no quisieron adorar la imagen del rey; guardaron la Palabra de Dios y confesaron su nombre sin medir en absoluto las consecuencias. No dijeron: «Debemos ponernos a tono con los tiempos; hacer lo que todo el mundo hace; no hace falta aparecer como extraños ante los demás; debemos someternos exteriormente al culto público, a la religión oficial del país, guardando para nosotros mismos nuestras opiniones personales; no somos llamados a oponernos a la fe de la nación. Si estamos en Babilonia, debemos conformarnos a la religión de Babilonia.»

     Gracias a Dios, Daniel y sus amados compañeros no adoptaron esta política detestable y acomodaticia. No; y es más, tampoco esgrimieron el pretexto del completo fracaso de Israel como nación con el objeto de hacer descender el nivel de la fidelidad individual. Ellos sintieron esta ruina, y no podían menos que sentirla. Confesaron sus pecados y el pecado de la nación toda; sintieron que no les convenía otra cosa que el cilicio y las cenizas; pusieron todo su ser moral bajo el peso de estas solemnes palabras: “Te perdiste, oh Israel” (Oseas 13:9). Todo esto, lamentablemente, era muy cierto. Pero no constituía una razón para contaminarse con la comida del rey, adorar su imagen o renunciar al culto debido al único Dios vivo y verdadero.

     Todo esto está lleno de preciosísimas enseñanzas para todo el pueblo del Señor en la actualidad. Existen dos males principales contra los cuales debemos estar en guardia. En primer lugar, debemos guardarnos de la pretensión eclesiástica, es decir, de jactarnos de tener una posición eclesiástica sin una conciencia ejercitada y sin el santo temor de Dios en el corazón. Se trata éste de un mal terrible respecto del cual todo amado hijo de Dios debería velar con la mayor diligencia. Nunca debemos olvidar que la Iglesia profesante ha sido arruinada por completo y en forma irreversible, y que todo esfuerzo por restaurarla no es sino una vana ilusión. No somos llamados a organizar un cuerpo, y de ahí que no tengamos la competencia para ello. El Espíritu Santo es quien organiza el cuerpo de Cristo.

     Pero, por otro lado, no debemos aducir como pretexto la ruina de la Iglesia para debilitar la verdad o para descuidar nuestro andar personal. Corremos gran peligro de caer en estas cosas. No hay ninguna razón para que un hijo de Dios o un siervo de Cristo haga o apruebe lo que está mal o continúe un solo instante asociado con lo que no cuente con la autoridad de: “Así ha dicho el Señor” (Amós 5:16). ¿Qué dice la Escritura? “Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo” (2.ª Timoteo 2:19). ¿Y qué se debe hacer después? ¿Permanecer solos? ¿No hacer nada? ¡Oh no, gracias a nuestro benévolo Dios! Hay un camino: seguir “la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor” (v. 22), un corazón fiel a Cristo y a sus intereses.

C. H. Mackintosh
http://www.verdadespreciosas.org/documentos/CHM_miscelaneos_I/EL_REMANENTE.htm

sábado, 10 de octubre de 2015

Ejecutivo de Google: con robots en el cerebro, vamos a ser como un dios


Él director de Google de la ingeniería, Ray Kurzweil predijo que los seres humanos serán robots hibridos en 2030. ¿Pero como será esto? Más importante aún, ¿qué se sentirá esto?
Kurzweil tiene verdaderamente, una visión profundamente optimista de lo que seremos cuando nanobots se implanten en nuestro cerebro para ampliar nuestra inteligencia conectandonos directamente al Internet. Este es un gran alivio. Yo había temido que cuando un robot fuera implantado en mi cerebro, mi cabeza dolería. Tenía miedo de no estar muy en contacto con mis sentimientos, no estar seguro de si eran reales o solo los susurros de mi robot interno. Kurzweil, sin embargo, me tranquilizó. Hablando recientemente en la Universidad Singularity, donde él es un miembro de la Facultad, explicó que mi cerebro se desarrollará de la misma manera que mi smartphone.


MasterCard despliegua un de sistema de pago con reconocimiento facial y huella digital



MasterCard está lanzando el comprobador de  identidad MasterCard, un nuevo sistema de pagos de la empresa de tarjeta de crédito que permite a los consumidores hacer compras en línea utilizando tecnologías de reconocimiento facial o la huella digital, según un informe de The Telegraph.

La medida llega unos meses después de Mastercard dijo que pondría en marcha un pequeño programa piloto este otoño que permitiría a los consumidores seleccionados al colocar un dedo en el escáner de su smartphone o parpadear en la cámara de su smartphone para verificar su identidad y asi completar las compras en línea.

http://www.biometricupdate.com/201510/mastercard-rolling-out-payment-system-using-facial-and-fingerprint-recognition

miércoles, 7 de octubre de 2015

La ruina del testimonio cristiano (El testimonio de Mateo)

El Apóstol Mateo indica el mismo apartamiento en las parábolas del reino de los cielos. En esas parábolas, el Señor Jesús dijo que vendría un enemigo (Satanás) que sembraría cizaña entre el trigo. Esto indica que habría una introducción de profesantes falsos y sin vida dentro del reino de los cielos. El resultado sería una mezcla de creyentes (el trigo) y de falsos profesantes (la cizaña) en el reino que no se resolvería hasta el fin del siglo (Mt. 13:24-30, 38-41).

El Señor Jesús se refirió también a que surgiría un inmenso sistema de cosas sobre la sencillez original del cristianismo, y que al final no se parecería a lo que era al principio. Usó la figura de la semilla de mostaza plantada en la tierra, y su crecimiento desproporcionado hasta llegar a ser un árbol enorme donde anidarían las aves del cielo. El árbol es símbolo de dominio y de poder (Dn. 4:9-27, 34). De este modo el Señor indicó que el cuerpo cristiano profesante llegaría a ser una gran entidad en este mundo con una gran apariencia externa. Las aves son símbolo de espíritus malvados y de personas asimismo malvadas (Mt. 13:4, 19; Ap. 18:2) que contenderían por poseer puestos de honor dentro de todo esto. Si jamás hemos tenido la oportunidad de oír el ruido procedente de un árbol lleno de pájaros, comprenderíamos qué buena imagen es ésta de la confusión existente en el testimonio cristiano. Todos los pájaros gorjean a la vez; todos aparentemente con algo que decir, pero todas sus voces están en conflicto. ¿Acaso no es esto precisamente lo que oímos cuando miramos y escuchamos los miles de voces de las diversas denominadas iglesias de la Cristiandad? (Mt. 13:31-32).

El Señor Jesús prosiguió contando acerca de la mujer que escondió levadura en tres medidas de harina (Mt. 13:33). Esto se refiere a otro aspecto de la ruina que se ha introducido en el cuerpo cristiano profesante. Si las aves en el enorme árbol son una ilustración de la gran profesión externa que iba a desarrollarse, la levadura en la harina habla de la gran corrupción interior que también iba a desarrollarse. En la Escritura, la levadura es un tipo de maldad (Mt. 16:6; Mr. 8:15; 1 Co. 5:6-8; Gá. 5:7-10). La harina es tipo de Cristo, Aquel que es «el pan de vida». Él es el alimento espiritual de los hijos de Dios (Jn. 6:33-35, 51-58). De ese modo, el Señor indicó que la iglesia (la mujer) corrompería el alimento de los hijos de Dios mediante la introducción de falsa doctrina, mezclándola con la verdad de Su persona. ¿Y no es esto cierto en la actualidad? Se han asociado muchas enseñanzas malvadas y erróneas con Cristo en el vasto cuerpo profesante de la Cristiandad.

De este modo, esas tres parábolas en el evangelio de Mateo indican que habría la introducción de personas malas (Mt. 13:24-30), de espíritus malos (Mt. 13:31-32; 1 Ti. 4:1) y de malas doctrinas (Mt. 13:33). Algunas de las otras similitudes del reino en el evangelio de Mateo indican también que se caería en este fracaso (como en Mt. 25:1-13: «cabecearon todas y se durmieron»).

Bruce Anstey
http://www.sedin.org/PDFS/ord_Dios.pdf

martes, 6 de octubre de 2015

La unidad que busca la nueva era

El pecado de separación


Debido a que la unidad es esencial para la creación de una masa crítica, muchos dirigentes de la Nueva Era se han unido para condenar la obstrúyente influencia de la Iglesia. ¿La objeción? Su «energía negativa» bloquea la conquista evoluti­va imaginada. Como usted ha visto, esta creencia se ha filtrado en la sala de clases.

Así, cualquiera que sigue a Dios es culpable de los únicos pecados en la Nueva Era: incredulidad y separación. Cristia­nos que rehúsan ver la visión global y unirse a la marcha evolutiva cosecharán persecución. «Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución» (2 Timoteo 3.12). Porque Satanás, el falso ángel de luz, odia a todo aquel que refleja la verdadera luz de Cristo en el mundo.

Mientras tanto, Dios nos llama a mantenernos separados.
No os unáis en yugo desigual con Los incrédulos; porque ¿que compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?[.'] ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos ?
Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitare y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos» (2 Corintios 6.14-17).

Ya que nuestros hijos pertenecen a Dios, Él cuida de ellos. Si tienen que padecer en algo la persecución, Él estará con ellos para protegerlos, fortalecerlos y darles compensaciones espirituales que excederán a los sufrimientos. Deje que El anime a su familia con esta promesa:
Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejara, ni te desamparara[. . .] No temas, ni te intimides (Dt 31.6, 8).


Berit Kjos

El remanente durante el reinado del rey Josías



Ahora pasaremos a considerar el reinado del piadoso y devoto rey Josías, cuando la nación se hallaba en vísperas de su disolución. Aquí tenemos una muy notable y hermosa ilustración de nuestro tema. Tampoco es nuestro objetivo aquí considerar los detalles, pues ya lo hicimos en otra oportunidad. Sólo citaremos las últimas líneas del pasaje: “Y los hijos de Israel que estaban allí celebraron la pascua en aquel tiempo, y la fiesta solemne de los panes sin levadura por siete días. Nunca fue celebrada una pascua como ésta en Israel desde los días de Samuel el profeta; ni ningún rey de Israel celebró pascua tal como la que celebró el rey Josías; con los sacerdotes y levitas, y todo Judá e Israel, los que se hallaron allí, juntamente con los moradores de Jerusalén. Esta pascua fue celebrada en el año dieciocho del rey Josías” (2.º Crónicas 35:17-19).

      ¡Qué notable testimonio! En la Pascua de Ezequías, somos transportados hasta el esplendoroso reinado de Salomón; pero aquí tenemos algo más brillante todavía. Y si se nos preguntase qué fue lo que arrojó semejante aureola de gloria sobre la Pascua de Josías, contestamos que nosotros creemos que se debió al hecho de ser el fruto de una santa y reverente obediencia a la Palabra de Dios en medio de tan abundante ruina y corrupción, del error y de la confusión. La actividad de la fe de un corazón obediente y devoto, fue puesta de relieve por el oscuro fondo de la condición moral del pueblo.

      Todo esto está lleno de consuelo y aliento para todo aquel que ama de corazón a Cristo. Muchos pueden haber pensado que era una gran presunción de parte de Josías, proceder de la manera que lo hizo, en semejante momento y bajo tales circunstancias. Pero era todo lo contrario a la presunción, como lo demuestra el bendito mensaje enviado al rey por el Señor a través de la boca de Hulda, la profetisa: “Jehová el Dios de Israel ha dicho así: Por cuanto oíste las palabras del libro, y tu corazón se conmovió, y te humillaste delante de Dios al oir sus palabras sobre este lugar y sobre sus moradores, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos y lloraste en mi presencia, yo también te he oído, dice Jehová” (2.º Crónicas 34:26-27).

     Tenemos aquí la base moral de la notable carrera de Josías, y, seguramente, no vemos en ella nada que tuviera traza de presunción. Un corazón contrito, ojos llorosos y vestidos rasgados no son indicios de presunción ni de confianza propia. No; estas cosas son los preciosos resultados de la acción de la Palabra de Dios en el corazón y en la conciencia, que produce una vida de profunda devoción personal, cuya contemplación está llena de consuelo y edificación para nosotros. ¡Ojalá que ello abunde más y más entre nosotros! El corazón verdaderamente lo anhela; y ojalá que la Palabra de Dios resuene en todo nuestro ser moral, de tal manera que en vez de conformarnos a la condición de cosas que nos rodea, podamos elevarnos por encima de ellas para caminar sobre ellas como testigos de la eterna realidad de la verdad de Dios y de las imperecederas virtudes del nombre de Jesús.

     Pero debemos dejar atrás la interesante historia de Josías y presentar al lector más ilustraciones que confirman nuestro tema. Tan pronto como este amado siervo de Dios abandonó la escena de este mundo, toda traza de su bendecida obra desapareció, y la ascendente marea del juicio —contenida durante todo ese tiempo por la paciente misericordia de Dios— arrasó entonces la tierra elegida. Jerusalén quedó convertida en ruinas, el templo fue consumido por las llamas y todos los que pudieron escapar de la muerte fueron llevados cautivos a Babilonia. Allí colgaron sus arpas sobre los sauces y derramaron sus lágrimas por el brillo empañado de sus días pasados (véase el Salmo 137).

C. H. Mackintosh
http://www.verdadespreciosas.org/documentos/CHM_miscelaneos_I/EL_REMANENTE.htm

lunes, 5 de octubre de 2015

La ruina del testimonio cristiano


Vemos que casi cada escritor del Nuevo Testamento ha predicho que sobrevendrían el alejamiento y la ruina en el testimonio cristiano. Por ello, en realidad no debería sorprendernos ver un alejamiento del orden de Dios de una magnitud tan enorme en la constitución de esas iglesias.
Las «segundas» epístolas tratan de manera particular acerca de esta cuestión. Cada epístola contempla algún aspecto de la fe cristiana que se abandona.

1) La Segunda Epístola a los Efesios (Ap. 2:1-7): el abandono del primer amor.
2) La Segunda Epístola a los Tesalonicenses: el abandono de la esperanza bienaventurada (la venida del Señor — el arrebatamiento).
3) La Segunda Epístola de Juan: el abandono de la doctrina de Cristo.
4) La Segunda Epístola de Pedro: el abandono de la piedad práctica.
5) La Segunda Epístola a Timoteo: el abandono del orden en la casa de Dios (esto está particularmente relacionado con la cuestión que estamos considerando).
6) La Segunda Epístola a los Corintios: el abandono de la autoridad apostólica tal como
la encontramos en la Escritura.

El testimonio de Pablo


El Apóstol Pablo advirtió que habría un gran apartamiento de la Palabra de Dios en el cuerpo cristiano profesante. Dijo así: «Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos» (Hch. 28:29-30). Pablo dijo también que en los postreros tiempos algunos «apostatarán de la fe» (del cuerpo de la verdad cristiana) y comenzarán a enseñar cosas que no son conforme a la verdad (1 Ti. 4:1-3). Se refirió a aquellos que «naufragaron en cuanto a la fe» (1 Ti. 1:19-20), a aquellos que «se desviaron de la fe» (1 Ti. 6:10), a aquellos que «trastornan la fe» de otros mediante sus enseñanzas erróneas (2 Ti. 2:18), y a aquellos que llegarían a ser «descalificados en cuanto a la fe» (2 Ti. 3:8). Dijo que llegaría el tiempo en que muchos en el cuerpo cristiano profesante «no sufrirán la sana doctrina, sino que … apartarán de la verdad el oído, y se volverán a las fábulas», careciendo de base en la Palabra de Dios (2 Ti. 4:2-4). Dijo que la moralidad en el testimonio cristiano degeneraría al nivel de cosas en el mundo pagano (2 Ti. 3:1-5; cp. Ro. 1:28-32). Se refirió a impostores que surgirían pretendiendo tener un conocimiento de la verdad; que imitarían los poderes milagrosos de Dios en un intento de resistir a la verdad (2 Ti. 3:7-8). Dijo también que las cosas no irían a mejor, sino que «los malos hombres e impostores» en el testimonio cristiano (porque éste es el contexto del capítulo) irían «de mal en peor» (2 Ti. 3:13). Una mirada global al testimonio cristiano nos hace ver que todo esto tiene su triste cumplimiento en nuestros días.

Bruce Anstey
http://www.sedin.org/PDFS/ord_Dios.pdf

domingo, 4 de octubre de 2015

¿Qué enseña Joyce Meyer?



El ministerio de Joyce Meyer tiene una gran cuenta bancaria. Ella viaja en jet privado y cuenta con muchas casas avaluadas en millones de dólares.
  • “Mientras que el salario anterior de Joyce Meyer se desconoce, una serie reciente de artículos investigativos del periódico 'Saint Louis Post-Dispatch', reveló que el ministerio compró para Joyce y Dave una casa por $2 millones de dólares, un jet privado en $10 millones de dólares y varias casas avaluadas en otros $2 millones para las parejas de los hijos quienes también trabajan para el ministerio. Los artículos del periódico, también describen una serie de compras recientes que incluyen una casa para vacaciones por un valor de medio millón de dólares. Meyer, de 60 años, vive en Fenton, Missouri, cerca de St. Louis” (1/1/2004,http://www.christianitytoday.com/ct/2004/januaryweb-only/1-19-13.0.html).
El que ella tenga, mucho o poco dinero, no es el tema de este artículo. Si ella lo ha obtenido por medio de su trabajo, bien. Sin embargo, este artículo sí se enfocará en sus enseñanzas, no en sus finanzas.
A continuación hay una lista de citas de Joyce Meyer con sus respectivas respuestas.
  1. Jesús dejó de ser el Hijo de Dios: “Él pudo haberse ayudado a sí mismo hasta el punto donde dijo que encomiendo mi espíritu en tus manos, en ese punto él no pudo hacer nada más para sí mismo. Él se había hecho pecado; ya no era más el Hijo de Dios. Él era pecado” (http://storage.carm.org/joycemeyer/joyce-meyer-Jesus-became-sin-stopped-...)
    1. Respuesta: Esto es una herejía. Jesús nunca dejó de ser el Hijo de Dios. Básicamente, lo que ella está diciendo es que Jesús dejó de ser divino, el hijo eterno, la segunda persona de la Trinidad. Esto es un ataque a la misma naturaleza de Cristo y es una enseñanza peligrosamente falsa. Joyce Meyer necesita arrepentirse y retractarse de esta declaración. No hay ningún lugar en las Escrituras que diga que Jesús dejó de ser el Hijo de Dios. Lo que está haciendo ella, es agregándole a la Palabra de Dios y colocando en los corazones y en la mente de aquellos que la escuchan, falsa doctrina.
  2. Jesús nació de nuevo: “Al momento en que el sacrificio de sangre fue aceptado, Jesús fue el primer ser humano nacido de nuevo” (http://www.youtube.com/watch?v=neKsa_74w7k&feature=related).
    1. Respuesta: Esto es simple y llanamente erróneo. Ser nacido de nuevo significa que una persona es salvada de la ira de Dios por sus pecados (Efesios 2:1-3: “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”), tener un nuevo nacimiento (Juan 3:3: “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”) y ser regenerado (2ª Corintios 5:17: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”). La Sra. Meyer está simplemente equivocada. ¿Por qué ella enseña esto? Esto puede ser sólo porque ella, prácticamente, se ha tragado, sin masticar, muchos de los errores del movimiento de la Confesión Positiva, donde algunas veces afirman que Jesús perdió Su naturaleza divina, fue al infierno, acabó la obra de expiación en el infierno y, ¡nació de nuevo! Y esto, es un error muy serio ya que esto significa que Jesús necesitó cambiar…
  3. Jesús pagó en el infierno por nuestros pecados: “Él se convirtió en nuestro sacrificio y murió en la cruz. Pero no permaneció muerto. Estuvo en la tumba por tres días. Durante ese tiempo, él entró en el infierno, donde (legalmente) merecíamos ir tú y yo a causa de nuestro pecado. Él pagó el precio allí” (“The most important decision you'll ever make”, por Joyce Meyer, segunda edición, mayo de 1993, página 35.)
    1. Respuesta: Evidentemente, esto es erróneo. Jesús no pagó el precio de nuestra redención en el infierno. Él pagó el precio en la cruz. La redención fue terminada en la cruz, cuando exclamó: “Consumado es” (Jn 19:30). Considere también los siguientes versículos:
      1. Colosenses 1:20: “y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz”.
      2. Colosenses 2:14: “anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz”.
      3. 1ª Pedro 2:24: “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”.
  4. Jesús fue al infierno en nuestro lugar y fue atormentado: “Jesús pagó en la cruz y fue al infierno en mi lugar. Y como lo había prometido Dios, al tercer día Jesús resucitó de entre los muertos. La escena en el mundo espiritual fue algo así como esto: Dios se levantó de Su trono y le dijo a los poderes demoníacos que atormentaban al Hijo de Dios sin pecado, ‘Suéltenlo’. Entonces, el poder de la resurrección del Dios Todopoderoso llegó al infierno y llenó a Jesús. En la tierra, la tumba, donde Él había sido enterrado, fue llena con una luz, en la medida en que el poder de Dios llenaba el cuerpo de Jesús. Él fue resucitado de los muertos;  el primer hombre nacido de nuevo” (“The most important decision you'll ever make”, por Joyce Meyer, segunda edición, mayo de 1993, página 36.)
    1. Respuesta: ¿De dónde obtuvo ella este diálogo totalmente de ficción entre Dios y los poderes demoníacos? ¡Es inventado! No se encuentra en las Escrituras y erróneamente ella asume que Jesús fue, después de morir en la cruz, al infierno, el lugar de tormento y sufrimiento. Pero la Biblia no enseña tal cosa tan hereje. Sin embargo, sí dice que Jesús descendió a las partes bajas de la tierra (Efesios 4:9: “Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?”). Esto puede significar que Jesús fue enterrado físicamente, o que Jesús fue al Hades a informar a aquellos que ya habían muerto acerca de quién era Él y lo que había hecho en la cruz. Puede también referirse a Su encarnación en contraste con Su ascensión al cielo (Efesios 4:10: “El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo”.) Pero no existe ni una sola razón para creer que Jesús sufrió en el infierno y terminó la expiación allí. Ver respuesta a la Cita 1.5.
  5. Si no cree que Jesús fue al infierno, Ud. no será salvo: “Su espíritu fue al infierno porque es el lugar donde merecemos ir… No hay esperanza de que alguien vaya al cielo, a menos que crean esta verdad” (“The most important decision you'll ever make”, por Joyce Meyer, segunda edición, mayo de 1993, página 37.)
    1. Respuesta: De su parte, esta es una terrible declaración. Ella está afirmando que Ud. no puede ser salvo de sus pecados, a menos que crea que Jesús fue al infierno porque es el lugar que merecemos ir. Esta es una grande modificación del mensaje del evangelio como lo declara 1ª Corintios 15:1-4 (“Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2 por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. 3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”). En ningún lugar, la Biblia afirma que creamos que Jesús sufrió por nosotros en el infierno o que fue allá, donde merecíamos ir. Esto es una gran equivocación y es, una herejía.
  6. Somos llamados pequeños dioses: “Estaba escuchando una serie de cintas de un hombre y lo explicaba así… como se obtiene esto… él dijo que, ¿por qué las personas coinciden acerca de la forma como Dios llama a Su creación, Su creación, Su hombre, pero no toda la creación, pero Su hombre, pequeños dioses? Si Él es Dios, ¿cómo los va a llamar sino una clase/especie de Dios? Quiero decir, si Ud. como humano tiene un bebé, Ud. lo llamará una clase o especie humana. Si el ganado, tiene ganado, se le llama una clase o especie de ganado. Pregunto: ¿Cómo se supone que Dios los llamará? ¿No dice la Biblia que somos creados a Su imagen? Entienda ahora que no estoy diciendo que Ud. es dios con mayúscula. Este no es el tema aquí, así que no trate de apedrearme o blasfemarme. “La Biblia dice en Juan 10:34…’ Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois?’ Por lo tanto, los hombres son llamados dios por la ley…” (Joyce Meyer) (www.youtube.com/watch?v=yrP3OLCH9GI&feature=related).
    1. Respuesta: En este videoclip ella cita Juan 10:34, donde Jesús le dice a los fariseos, “dioses sois”, la cual es, una cita del Salmo 82:6 y es un Salmo imprecatorio de condenación a los jueces injustos. En el v. 27, el salmo continúa: “Pero como hombres moriréis, Y como cualquiera de los príncipes caeréis”. Pero ella entonces regresa al Salmo 82 y continúa. Pero el video se detuvo y no supe qué iba a decir ella acerca del siguiente versículo (o sea, el v. 27), el cual es importante.
  7. Joyce Meyer dijo que ella no es una pecadora: “Yo no soy pobre. No soy miserable y no soy una pecadora. Esa es una mentira del mismo hoyo del infierno. Eso fue lo que yo fui y si todavía soy, entonces Jesús murió en vano. Les voy a decir algo amigos. No dejé de pecar hasta que finalmente logré entender en mi terquedad que ya no era más una pecadora. Y el mundo religioso piensa que es una herejía y me quieren ahorcar por esto. Pero la Biblia dice que yo soy justificada y que no puedo ser justa y ser una pecadora al mismo tiempo” (http://www.youtube.com/watch?v=5dmHJdM63hk).
    1. Respuesta: La Sra. Meyer necesita lecciones sencillas de la Biblia. Dice 1ª Juan 1:8: “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros”. Note que el apóstol usa el plural incluyéndose él mismo como pecador. Pablo también dice en, Romanos 7:19-20, 24: “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. 20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. 24 ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?” ¿Es Joyce Meyer mejor en carácter cristiano que los apóstoles Juan y Pablo? Creo que no. La Sra. Meyer falla en reconocer su propia naturaleza pecadora y, niega erróneamente su misma naturaleza pecadora. Sólo puedo concluir que esta falsa enseñanza proviene del orgullo debido a que no es bíblica.
  8. El pozo del infierno fue literalmente en Jesús y estaban riendo: “Ellos estaban teniendo la más grade fiesta que hubieran tenido. Ellos tenían a mi Jesús en el piso y estaban sentándose a sus espaldas saltando y riéndose. Y Él se convirtió en pecado. ¿No crees que Dios estaba caminando de un lado a otro, queriendo detener lo que estaba sucediendo? Todo el ejército de los demonios estaba sobre Él. Sobre Él. Sobre Él. Los ángeles estaban en agonía. Toda la creación estaba gimiendo. Todas las huestes del infierno lo tenían a Él. Lo tenían contra el piso y estaban riéndose y burlándose. ¡Ja Ja Ja Ja! Le creíste a Dios y mira dónde terminaste. Pensaste que Él te salvaría y te libraría de la cruz, Pero no lo hizo, ¡Ja Ja Ja Ja!(http://www.youtube.com/watch?v=SwNfOaxIcOMhttp://www.youtube.com/watch?v...).
    1. Respuesta: ¿De dónde sacó esto? ¿Del sagrado libro de Joycemeyer? Porque ciertamente esto, no está en la Biblia y sin embargo, ella no tiene problemas en enseñarlo como una verdad autoritaria. ¿No sabe ella que la Biblia enseña que no debemos excedernos “a no pensar más de lo que está escrito”? (1 Co 4:6). Y sin embargo, ella ha hecho exactamente lo contrario. Ella está en un grave error y ha violado la Palabra de Dios que dice, que Jesús llevó nuestros pecados en Su cuerpo en la cruz (1ª Pedro 2:24: “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”) y terminó la expiación en la cruz (Juan 19:30: “Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu”); no en el infierno a manos de los demonios. No existe forma de que los demonios estaban, literalmente, “sobre Él”. ¡Qué error tan tremendo, Meyer!
  9. Joyce Meyer obtiene conocimiento de revelación: “Ni aún la Biblia puede encontrar alguna forma de explicar lo siguiente. Realmente esta es la razón por la que debe tenerlo por revelación. No existen palabras para explicar lo que les estoy diciendo. Sólo tengo que creerle a Dios que se lo está dando a su espíritu como me lo dio a mí” (http://storage.carm.org/joycemeyer/joyce-meyer-revelation-knowledge.mp3).
    1. Respuesta: ¿Conocimiento de revelación? ¿Está ella a la par con los apóstoles que recibieron conocimiento de revelación de Dios mismo? ¿O como los profetas del Antiguo Testamento? ¿Cómo ellos, ella también recibe de Dios conocimiento de revelación? Si es así, ¿cómo sabemos si esto es verdadero o no? La respuesta es simple: Probamos todo lo que dice con las Escrituras, y es obvio que ella está adquiriendo muchas cosas de algún lugar que contradicen la Palabra de Dios.

Tomado en parte de

-VIDEO- La cruz de Cristo en Gálatas - Samuel Pérez Millos (Primer Estudio)

Samuel Pérez Millos en la Conferencia Bíblica 2012, en el Instituto Bíblico Río Grande (Edinburg, Tx.) "La cruz de Cristo en Gálatas".





sábado, 3 de octubre de 2015

LA SEPARACIÓN DEL MUNDO



“CRISTO JESÚS, MI SEÑOR, POR AMOR DEL CUAL LO HE PERDIDO TODO, Y LO TENGO POR BASURA, PARA GANAR A CRISTO” (FILIPENSES 3:8).



  • Un cristiano celestial considera como una vergüenza cualquier rasgo del mundo sobre él.
  • El hombre celestial que puede decir: “estoy muerto con Cristo” (Romanos 6:8), es el único capaz de liberarse de todo lo que pertenece a Egipto (el mundo). El principio de la mundanalidad es arrancado del corazón de aquel que, muerto y resucitado con Cristo, vive una vida celestial
  • La asociación con el mundo nos impide vencerlo.
  • Llamada a la gloria, la fe abandona necesariamente a Egipto (el mundo); no es ahí donde Dios ha puesto su gloria. Estar cómodo en el mundo es no estar a gusto en el cielo.
  • Mucho temo que los creyentes se cansen de la separación del mundo.
  • Debemos caminar con un Señor rechazado. Todo el sistema de este mundo es un obstáculo empleado por el enemigo para apartar los corazones de Dios. Ropas llamativas, vanas apariencias, adulaciones…, todo aquello que nos pone en el lugar del rico de Lucas 16, es una trampa. El cielo se abrió para recibir a un Cristo rechazado: Recordémoslo bien.
  • Sansón era nazareo, separado para Dios, santificado para Jehová; como señal de su separación, sus cabellos no debían ser cortados. Conservaba su poder mientras observara este mandamiento y el precepto divino. Podía parecer que había poca relación entre el cabello largo y una fuerza invencible: pero Dios estaba en ello, y un Dios al que obedecemos y honramos es un Dios de poder para nosotros.
  • El designio de Dios es vincularnos con el cielo. Es necesario que tengamos el cielo sin el mundo, o el mundo sin el cielo. Aquel que preparó la Ciudad, no puede desear para nosotros algo que esté entre los dos.
  • Me acuerdo haber dicho que hay una gran diferencia entre abandonar el mundo y ser abandonados por él. Esta última posibilidad pone a prueba todos los elementos personales de importancia, escondidos mucho más profundamente en nuestros corazones de lo que podemos pensar.
  • La actividad de la que más necesitamos es aquella que tiene como objeto presentar a Cristo a las almas, de manera que produzca abnegación por Él, ausencia de mundanalidad, una vida en la cual hacemos una sola cosa. Que el hogar, los vestidos, toda nuestra manera de ser, muestren que Cristo es todo para nosotros.
  • Salimos de en medio de la gente del mundo, con el fin de entrar en la relación de hijos y de hijas con el Dios Todopoderoso (2 Corintios 6:17-18). Si no lo hacemos, no podremos gozar de esta relación. Dios no quiere tener a gente del mundo en relación con él como sus hijos y sus hijas: esta posición respecto a él les es desconocida.
  • Con qué sabiduría Dios no eligió a “¡muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles!” (1 Corintios 1:26). Ellos encuentran muy difícil someter a Dios todas sus ventajas. Si una iglesia está compuesta de hermanos ricos, ocurrirá una de dos posibilidades: o bien se volverán prácticamente pobres y sin pretensiones, o bien mundanos en la vida práctica.
  • Un corazón distraído es una calamidad para el cristiano. Cuando el corazón está lleno de Cristo, no posee ningún lugar ni siente ningún deseo por las vanidades del mundo. Si Cristo habita en su corazón por fe, usted no se hará más la tan frecuente pregunta: «¿Qué mal hay en esto o en aquello?» Sino que más bien se preguntará: «¿Hago yo esto por Cristo? ¿Puede aprobarme Cristo en esto?» Si usted está en comunión con Él, descubrirá fácilmente lo que no es según Él. No permita que el mundo intervenga y desvíe sus pensamientos.


J. N. Darby

http://creced.ch/index.php/creced/2005/37-no3/191-la-separacion-del-mundo-pepitasdeoro

La religión Unitaria Mundial quiere adoctrinar a los niños



Para inspirar una explosión de la conciencia, algunos líderes de la Nueva Era están dispuestos a ganar una masa crítica de mentes. Los  serán el objetivo principal de los esfuerzos misioneros y las escuelas el gran campo de batalla. William Bennett expone esta siniestra mezcla de progra­mas de las escuelas publicas, espiritualidad de la Nueva Era y sueños cósmicos:

Otro legado de la Era de Acuario que ha sido incluido en demasiados currículos de nuestros estudios sociales es un prejuicio irracional perturbador. Guías curriculares para[. . .} educación global están llenas con llamados a una «conciencia elevada», para que estudiantes y profesares se vean a ellos mismos «como pasajeros de una pequeña nave cósmica», para que las actividades en la sala de clases com­prendan «intuición», «imaginación», a «visión» de un <futuro mejorado».

Dos proponentes de tal currículo han hecho una ingenua adver­tencia: «Estos ejercicios pueden parecer peligrosos a sus patrones de pensamiento lógico. Para conseguir mejores resultados, suspen­da sus habilidades de juzgar y prepárese a aceptar ideas que parecen tontas y/o poco prácticas». Bien, si vamos a renunciar a un juicio crítico, mejor renunciemos enteramente al juego de la educación.

Mientras que «conciencia elevada» y «visionario» suenan demasiado místicos para admitirse en muchas escuelas, no ocurre lo mismo con una nueva forma de educación religiosa. Al enseñar las más importantes religiones como el budismo, el hinduismo, el islamismo y el cristianismo, el plan enfatiza las «verdades» universales y los valores históricos de cada una. Esto parece justo e inocuo, hasta que recordamos que el globalismo de la Nueva Era llama a una religión universal, una unión persuasiva de todos los supuestos caminos a la vida eterna. Toda vez que el cristianismo bíblico no llena este requisito, algunos de estos cursos han llegado a ser, en manos de profesores «progresistas», una plataforma para criticar a la exclusividad cristiana y promover la meditación oriental.

En 1988, hablando a varios de los líderes religiosos y políticos mundiales, Robert Runcie, el arzobispo de Canterbury, enunció esta fórmula de la Nueva Era para una unidad espiri­tual en una comunidad global. Nótese la apologética y compro­metida versión del «Cristianismo»:

Detrás [de este resurgimiento de religiones} yace un creciente pesi­mismo acerca del futuro de la humanidad, y un anhelo insatisfecho par vías alternativas para la salvación[ . .}
Todos los siglos en que el Espíritu Santo ha venido trabajando con los cristianos, también ha debido estar trabajando con los hindúes, los budistas, Los musulmanes, y todos Los demás[. . .} Esto debería significar que habría que renunciar a algunas demandas de exclusividad de la Iglesia.

En abril de 1988, representantes del cristianismo, del bu­dismo, del hinduismo y del judaísmo se reunieron con líderes políticos de mas de cuarenta naciones para «solucionar» los problemas del mundo. Esta Conferencia Global referente a la sobrevivencia humana de lideres espirituales y parlamenta­rios fue patrocinada por el Templo del Entendimiento. Fun­dado con el respaldo de dignatarios tales como el de Dalai Lama, primer ministro de la India, Nehru, Eleanor Roosevelt, los papas Juan XXIII y Pablo VI, el Templo ha llegado a ser un «semillero de diálogo internacional y completa promoción del misticismo oriental». Entre sus recientes invitados a ha­blar están los partidarios de la Nueva Era como Donald Keys, David Spangler y Benjamín Creme, quien continua anuncian­do la venida del Señor Maitreya, «el Cristo».

Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos (Mateo 24.24).

Berit Kjos.

jueves, 1 de octubre de 2015

El remanente en los tiempos del Antiguo Testamento



     En el capítulo 30 del segundo libro de Crónicas tenemos el confortante y alentador relato de la Pascua celebrada en los tiempos de Ezequías, cuando la unidad visible de la nación no existía más y cuando todo estaba en ruinas. No citaremos todo el pasaje, por interesante que sea, sino que sólo leeremos las líneas finales en relación con nuestro tema: “Hubo entonces gran regocijo en Jerusalén; porque desde los días de Salomón hijo de David rey de Israel, no había habido cosa semejante en Jerusalén” (v. 26). Aquí tenemos, pues, una hermosa ilustración de la gracia de Dios reuniendo a aquellos de entre su pueblo que reconocieron su fracaso y sus pecados y asumieron su verdadero lugar de humillación en Su presencia. Ezequías y aquellos que estaban con él estaban plenamente convencidos de su pobre condición y, en consecuencia, no se atrevieron a celebrar la Pascua en el mes primero. Ellos se valieron de las provisiones de la gracia, como aparecen en Números 19, y celebraron la fiesta en el mes segundo. “Porque una gran multitud del pueblo... no se habían purificado, y comieron la pascua no conforme a lo que está escrito. Mas Ezequías oró por ellos, diciendo: Jehová, que es bueno, sea propicio a todo aquel que ha preparado su corazón para buscar a Dios, a Jehová el Dios de sus padres, aunque no esté purificado según los ritos de purificación del santuario. Y oyó Jehová a Ezequías, y sanó al pueblo” (v. 18-20).

     Vemos aquí la gracia de Dios reuniendo —como lo hace siempre— a aquellos que confesaron sinceramente sus fracasos y su debilidad. No había allí ninguna arrogancia ni pretensión, ninguna dureza de corazón ni indiferencia. Ellos no buscaron encubrir su verdadera condición ni semejar que todo estaba bien; no, ellos asumieron su verdadero lugar de humillación, y se abalanzaron sobre esa gracia inagotable que nunca deja sin consuelo a un corazón contrito. ¿Cuál fue el resultado?: “Así los hijos de Israel que estaban en Jerusalén celebraron la fiesta solemne de los panes sin levadura por siete días con grande gozo; y glorificaban a  Jehová todos los días los levitas y los sacerdotes, cantando con instrumentos resonantes a Jehová. Y habló Ezequías al corazón de todos los levitas que tenían buena inteligencia en el servicio de Jehová. Y comieron de lo sacrificado en la fiesta solemne por siete días, ofreciendo sacrificios de paz, y dando gracias a Jehová el Dios de sus padres. Y toda aquella asamblea determinó que celebrasen la fiesta por otros siete días con alegría” (v. 21-23).

     Ahora bien, podemos estar seguros de que todo esto fue muy grato al corazón de Jehová, el Dios de Israel. La debilidad, el fracaso y las faltas eran patentes. Exteriormente, las cosas eran muy diferentes de lo que habían sido en los días de Salomón. Sin duda, muchos habrán considerado presuntuosa la actitud de Ezequías de convocar semejante asamblea bajo las circunstancias que se vivían. Ciertamente se nos dice que su preciosa y conmovedora invitación fue objeto de burla y risas por toda la tierra de Efraín, de Manasés y de Zabulón. ¡Lamentablemente, esto ocurre demasiado a menudo! Los actos de la fe no se comprenden porque la preciosa gracia de Dios no se comprende.

     Sin embargo, “algunos hombres de Aser, de Manasés y de Zabulón se humillaron, y vinieron a Jerusalén.” Fueron ricamente bendecidos por venir a celebrar una fiesta que no se había celebrado en Jerusalén desde los días de Salomón al modo que está escrito. No hay límite para la bendición que la gracia tiene reservada para el corazón contrito y humillado. Si todo Israel hubiese respondido al patético llamado de Ezequías, habría participado de la bendición; pero ellos tuvieron un corazón inquebrantable y, en consecuencia, no fueron bendecidos. Todos debemos recordar esto; seguramente encierra una voz y una lección necesarias para nosotros. ¡Oigamos y aprendamos!

C. H. Mackintosh