viernes, 14 de agosto de 2015
El plan Daniel de Rick Warren- Introduccion a doctrinas de demonios por medios "saludables"
"Muchas personas involuntariamente se han convertido en practicantes de la nueva era simplemente buscando mejorar su salud física y mental a través de la meditación." – Ray Yungen
Quienes son los doctores del Plan Daniel?
El Dr. Amen es un promotor del tantric sex (la combinación de la actividad sexual con prácticas místicas), que es probablemente la forma más extrema de la meditación.
El Dr. Hyman enfatiza la meditación, diciendo que no importa qué religión uno tiene, uno debe beneficiarse de la meditacion (oriental). El Dr. Hyman sugiere que "la meditación es una poderosa herramienta bien investigada, desarrollada por los budistas"
El Dr. Oz es promotor de la necromancia (contactar muertos) y anima a sus seguidores a seguir direccion de "espiritus guia"
En este link del sitio oficial del plan Daniel se anima a las personas a practicar meditacion trasendental que puede culminar en experiencia Kundalini
En este video en Ingles un experto en metafisica explica la meditacion que aparece en el sitio oficial del plan Daniel
Efesios 5:11
Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas;
2 Corintios 6:14 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?
Devocional 14 de Agosto
“Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón
contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios” (Salmo 51:17).
No hay nada más hermoso en la creación espiritual de Dios que un creyente que demuestra un genuino espíritu de quebrantamiento. Aun Dios mismo encuentra irresistible a tal persona; puede resistir al soberbio y orgulloso (Stg. 4:6), pero no al quebrantado y humilde.
En nuestra condición natural, ninguno de nosotros está quebrantado. Somos como un potro salvaje, rebelde, obstinado e impetuoso. Resistimos al freno, las bridas y la silla de la voluntad de Dios. Rehusamos ser enjaezados, deseando ir por nuestro propio camino. Mientras permanecemos sin quebrantarnos, no somos aptos para el servicio.
La conversión es como el comienzo del proceso del quebrantamiento. El pecador penitente puede decir: “El corazón más orgulloso que jamás latió, / Ha sido sojuzgado en mí; / La voluntad más salvaje que alguna vez surgió / Para burlarse de tu causa o auxiliar a tus enemigos / ¡Es sofocado, mi Dios, por Ti!” En la conversión tomamos sobre nosotros el yugo de Cristo.
Pero es posible ser creyente y no obstante comportarse a veces de manera muy parecida a la de un potro indomado que desea vagar por la distancia a su agrado. Debemos aprender a pasarle las riendas de la vida al Señor Jesús en la práctica de la vida cotidiana. Hemos de someternos a Sus tratos en nuestra vida sin dar coces, saltar o relinchar. Tenemos que decir: Su camino es mejor Cesemos de planear inútilmente, Y dejemos el gobierno de nuestra vida a Él.
Necesitamos practicar el quebrantamiento, no sólo hacia Dios sino también hacia nuestro prójimo. Esto significa que no seremos orgullosos, agresivos, o arrogantes. No nos sentiremos impulsados a defendernos cuando se nos acusa injustamente, o por causa de nuestros derechos. Ni devolveremos el golpe cuando nos insulten, ridiculicen, injurien o difamen.
Una persona quebrantada se disculpa con prontitud cuando ha dicho o hecho algo equivocado, sin largas explicaciones para justificarse. No guarda rencores ni lleva la cuenta de los errores de los demás, sino que les considera como mejores que a sí mismo. Cuando se topa con retrasos, interrupciones, averías o accidentes, cambios de horario y decepciones, no responde con pánico, histeria o aspavientos. Manifiesta aplomo y ecuanimidad en las crisis de la vida.
Si un matrimonio está verdaderamente quebrantado, nunca necesitará recurrir al divorcio. Los padres e hijos quebrantados nunca experimentan la “brecha generacional”. Los vecinos quebrantados nunca necesitan erigir cercas. Las iglesias con personas que han aprendido el camino del quebrantamiento experimentan un avivamiento continuo.
Cuando venimos a la Cena del Señor y escuchamos las palabras del Salvador: “Esto es mi cuerpo que por vosotros es partido”, la única respuesta adecuada es: “Ésta es mi vida, Señor Jesús quebrantada para Ti”.
DIA EN DIA
William MacDonald
contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios” (Salmo 51:17).
No hay nada más hermoso en la creación espiritual de Dios que un creyente que demuestra un genuino espíritu de quebrantamiento. Aun Dios mismo encuentra irresistible a tal persona; puede resistir al soberbio y orgulloso (Stg. 4:6), pero no al quebrantado y humilde.
En nuestra condición natural, ninguno de nosotros está quebrantado. Somos como un potro salvaje, rebelde, obstinado e impetuoso. Resistimos al freno, las bridas y la silla de la voluntad de Dios. Rehusamos ser enjaezados, deseando ir por nuestro propio camino. Mientras permanecemos sin quebrantarnos, no somos aptos para el servicio.
La conversión es como el comienzo del proceso del quebrantamiento. El pecador penitente puede decir: “El corazón más orgulloso que jamás latió, / Ha sido sojuzgado en mí; / La voluntad más salvaje que alguna vez surgió / Para burlarse de tu causa o auxiliar a tus enemigos / ¡Es sofocado, mi Dios, por Ti!” En la conversión tomamos sobre nosotros el yugo de Cristo.
Pero es posible ser creyente y no obstante comportarse a veces de manera muy parecida a la de un potro indomado que desea vagar por la distancia a su agrado. Debemos aprender a pasarle las riendas de la vida al Señor Jesús en la práctica de la vida cotidiana. Hemos de someternos a Sus tratos en nuestra vida sin dar coces, saltar o relinchar. Tenemos que decir: Su camino es mejor Cesemos de planear inútilmente, Y dejemos el gobierno de nuestra vida a Él.
Necesitamos practicar el quebrantamiento, no sólo hacia Dios sino también hacia nuestro prójimo. Esto significa que no seremos orgullosos, agresivos, o arrogantes. No nos sentiremos impulsados a defendernos cuando se nos acusa injustamente, o por causa de nuestros derechos. Ni devolveremos el golpe cuando nos insulten, ridiculicen, injurien o difamen.
Una persona quebrantada se disculpa con prontitud cuando ha dicho o hecho algo equivocado, sin largas explicaciones para justificarse. No guarda rencores ni lleva la cuenta de los errores de los demás, sino que les considera como mejores que a sí mismo. Cuando se topa con retrasos, interrupciones, averías o accidentes, cambios de horario y decepciones, no responde con pánico, histeria o aspavientos. Manifiesta aplomo y ecuanimidad en las crisis de la vida.
Si un matrimonio está verdaderamente quebrantado, nunca necesitará recurrir al divorcio. Los padres e hijos quebrantados nunca experimentan la “brecha generacional”. Los vecinos quebrantados nunca necesitan erigir cercas. Las iglesias con personas que han aprendido el camino del quebrantamiento experimentan un avivamiento continuo.
Cuando venimos a la Cena del Señor y escuchamos las palabras del Salvador: “Esto es mi cuerpo que por vosotros es partido”, la única respuesta adecuada es: “Ésta es mi vida, Señor Jesús quebrantada para Ti”.
DIA EN DIA
William MacDonald
jueves, 13 de agosto de 2015
Devocional 13 de Agosto
“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí
estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20).
Cuando Jesús pronunció estas palabras, se estaba refiriendo a una reunión de la iglesia convocada para tratar con un miembro pecador que rehúsa arrepentirse. Otros esfuerzos para con el ofensor han fallado y ahora es llevado ante la asamblea. Si aún rehúsa arrepentirse, debe ser excomulgado: puesto fuera de comunión. El Señor Jesús promete Su presencia en tal reunión convocada para tratar con un asunto de disciplina de la iglesia.
Pero el versículo ciertamente tiene una aplicación más amplia. Se cumple dondequiera y cada vez que dos o tres se reúnen en Su Nombre. Reunirse en Su Nombre significa juntarse como asamblea cristiana; congregarse con y por Su autoridad, actuando de Su parte; reunirse en torno a Él como cabeza y centro de atracción; congregarse de acuerdo con la práctica de los cristianos primitivos en doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones (Hch. 2:42). Quiere decir congregarse con Cristo como el centro, congregarse en Él (Gn. 49:10; Sal. 50:5). Dondequiera que los creyentes se reúnen de este modo a la Persona del Señor Jesús, Él promete estar presente. Mas alguien podría preguntar: “¿No está Él presente en todas partes? Siendo Él Omnipresente, ¿no está en todos los lugares a una y al mismo tiempo?” La respuesta es, por supuesto que sí. Pero promete estar presente de una manera especial cuando los santos se congregan en Su Nombre. “...allí estoy yo en medio de ellos”. Esa es, por sí misma, la razón más fuerte por la que debemos ser fieles asistiendo a todas las reuniones de la asamblea local. El Señor Jesús está ahí de una manera especial. Muchas veces podemos no estar conscientes de Su prometida presencia. En otras ocasiones aceptamos el hecho por la fe, basados en Su promesa. Pero hay otras veces cuando se nos manifiesta a Sí mismo de una manera singular. Son momentos en los que los cielos parecen inclinarse hasta tocar tierra y todos los corazones se inclinan y someten a la influencia de la Palabra. Momentos cuando la gloria del Señor llena de tal manera el lugar, que un profundo sentido de temor reverencial sobrecoge a la gente y las lágrimas corren libremente. Momentos en los que nuestros corazones arden dentro de nosotros.
Nunca sabemos cuando ocurrirán estas sagradas visitas. Llegan inesperadamente y sin anuncio y si no estamos presentes las perdemos. Sufrimos una pérdida parecida a la de Tomás, que no estaba presente cuando el Señor Jesús resucitado y glorificado apareció a los discípulos la tarde de Su resurrección (Jn. 20:24). Éste fue un momento de gloria que jamás pudo recuperar.
Si realmente creemos que Cristo está presente cuando Su pueblo se reúne en Su Nombre, estaremos mucho más motivados y determinados a asistir que si el rey o el presidente estuviera ahí. Nada aparte de la muerte o una enfermedad grave impedirá nuestra presencia.
De dia en dia
William MacDonald
miércoles, 12 de agosto de 2015
-VIDEO-Testimonio de Joni Eareckson Tada
Sanidad profunda
¿Que estan aprendiendo sus hijos en la escuela?
Su Hijo y la Nueva Era
Capítulo Dos
¿Qué pueden hacer los padres acerca de la falsa espiritualidad?
Paso número dos: Informese que aprende su hijo en la escuela
· Hable con su hijo. Ponga atención a las pistas que puedan ayudarle a distinguir tanto la buena como la enseñanza cuestionable. Sea objetivo y exprese su reconocimiento a escuelas y maestros.
Quizás usted tenga un hijo que no tenga inconvenientes en dar todos los detalles de lo hecho desde que salió para la escuela en la mañana. Mis hijos prefieren contestar a mis preguntas con un «¡Bien!», 0 <<¡Sí!!>>. Pero he descubierto que un sabroso bocadillo después de clases puede dar lugar a por lo menos cinco minutos de charla. Y hoy, un sandwich en una pastelería del barrio con mi muchacho de catorce anos puede animar inmensamente nuestra conversación.
También he descubierto que nuestra conversación se marchita misteriosamente cuando mis hijos sospechan que mi motivación es hacerles un examen en lugar de simplemente disfrutar un rato juntos, o si en casa me mantengo siempre tan ocupada que no tengo tiempo para detenerme a escucharles.
Si usted y su hijo han estado demasiado ocupados para realmente oírse el uno al otro, no es demasiado tarde para comenzar de nuevo. Especialmente si su hijo es un adolescente, no empiece haciendo un montón de preguntas acerca de la escuela. Si tal es el caso, probablemente no estará dispuesto a hablar abiertamente sino hasta que este segura de contar con su reacción favorable, con una actitud suya de no emitir juicio y un autentico interés en el. Si se da cuenta que lo que esta explicando produce en usted ansiedad, agitación, rabia, y una impulsiva decisión de salir en busca del maestro, probablemente le ocultara información susceptible de cuestionarse. Ningún niño quiere ser un cómplice en una confrontación emocional embarazosa.·
· Ofrézcase como voluntario para asistir al profesor en el aula. Así podrá adquirir conocimiento de primera mano y además tendrá acceso fácil a ser oída por el profesor.
· Examine los libros de texto elementales, el material que se lleva a la casa, y toda hoja que proceda de la escuela. Asegúrese de que no distorsionen o eliminen asuntos importantes. Observe los efectos sobre su hijo. Hágase las siguientes preguntas acerca de dicho material:
-¿Censura hechos importantes acerca de las influencias del cristianismo en el desarrollo de nuestro país? ¿Sugiere que el cristianismo carece de importancia, es algo pasado de moda, o un estorbo para el progreso? ¿Le pide a su hijo que admita y discuta su fe en frente de la clase para avergonzarlo abiertamente y ridiculizarlo? Con las nuevas propuestas para llevar la religión de vuelta a las escuelas, observe cuidadosamente los tipos y maneras de enseñar la religión. Puede significar la apertura de puertas para nuevos engaños.
-¿Presenta un punto de vista desbalanceado de los cristianos? ¿Se disminuye y ridiculiza a pastores, evangelistas, misioneros y otros cristianos, sin que jamás se les presente favorablemente?
-¿Enfatiza, promueve o da descripción detallada de otras religiones mientras desoye al cristianismo?
-¿Exige que su hijo participe en ejercicios espirituales? ¿Ofrece instrucciones en yoga, meditación, canalización o imaginación guiada? ¿Ofrece instrucciones practicas en doctrinas y técnicas de otras religiones como el hinduismo y el budismo? ¿Involucra a su hijo en investigación de actividades ocultas??
-¿Pide a su hijo que no comente información con sus padres?
· Discuta con su hijo los hallazgos que haga. Exprese su reconocimiento por las cosas buenas que ve. Explique todo lo que le preocupa. Enseñe discernimiento al señalar las contradicciones con la verdad de Dios.
Berit Kjos.
Aqui esta un video en ingles que muestra parte del adoctrinamiento anticristiano inmoral en las escuelas
shocking-gender-indoctrination-in-california-video
Devocional 12 de Agosto
“Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca, y está condenado por su propio juicio” (Tito 3:10, 11).
Cuando pensamos en un hereje, normalmente pensamos en alguien que sostiene y propaga conceptos opuestos a las grandes verdades fundamentales de la fe. Vienen a la memoria hombres como Arrio, Montano, Marción y Pelagio que vivieron en los siglos II y III d. C.
No me propongo rechazar esa definición de hereje sino ampliarla. En el Nuevo Testamento, un hereje incluye también a cualquiera que promueve obstinadamente una enseñanza no bíblica, aun de importancia secundaria, que causa división en la iglesia. Puede apegarse a las verdades fundamentales y sin embargo fomentar alguna otra enseñanza que causa contienda porque difiere de la creencia bíblica ya aceptada por la congregación de la que forma parte.
Muchas traducciones modernas ponen: “hombre faccioso” en lugar de “hereje”. Una persona facciosa es aquella que está obstinadamente determinada a montarse en su caballo de batalla doctrinal a pesar de que esto crea división en la iglesia. Su conversación retorna inevitablemente a su tema favorito, así como la cabra tira al monte. No importa dónde abra la Biblia, siempre cree encontrar apoyo en ella para sus ideas. No puede ministrar públicamente la Palabra sin introducir su tema. Su partitura sólo tiene una nota, su instrumento musical sólo tiene una cuerda y toca esa nota solamente en esa cuerda. Su conducta es enteramente perversa. Descarta por completo las mil y una enseñanzas de la Biblia que edifican a los santos en la fe, y se especializa en una o dos doctrinas desviadas que sirven solamente para crear un cisma. Puede ser que machaque algún aspecto particular de la profecía o que enfatice mucho algún don del Espíritu, o que esté obsesionado con los llamados cinco puntos del calvinismo.
Cuando los líderes de la iglesia le advierten que no continúe con su terca cruzada, se muestra impenitente. Insiste en que no sería fiel al Señor si no enseñara estas cosas. No permanecerá callado. Tiene una respuesta “super-espiritual” para cada argumento que se emplea contra él. El hecho de que está creando contienda y división en la iglesia no le disuade en absoluto. Se muestra indiferente ante el decreto divino: “Si alguno destruye el templo de Dios, Dios le destruirá a él” (1 Co. 3:17). La Escritura dice que esta persona se ha pervertido, y peca, habiéndose condenado a sí mismo. Se ha pervertido en el sentido que está “deformado moralmente” (versión parafraseada por Phillips), se ha “desviado” (NEB) y es un “descarriado” (La Biblia Latinoamericana). Peca, porque la Biblia condena semejante conducta. Él lo sabe, a pesar de sus piadosas protestas. Después de dos advertencias la iglesia debe rechazarle, esperando que por medio de este ostracismo abandone aquello que perturba la paz y sana doctrina de la congregación.
DIA EN DIA
William Macdonald
martes, 11 de agosto de 2015
-VIDEO- Resumen del curso "Nubes sin agua" de Justin Peters
Este resumen del curso solo tiene subtitulos y es de baja calidad
El DVD en venta es hablado en español y de alta definicion
CONTENDIENDO ARDIENTEMENTE
Cientos de profecías cumplidas prueban la existencia de Dios, y también prueban que la Biblia es Su indiscutible Palabra, que los judíos son Su gente escogida y que Jesús de Nazarea es el Mesías prometido que murió por nuestros pecados, que resucitó y que vendrá otra vez. Pero aún así, las profecías bíblicas son ignoradas por la mayoría de los predicadores y escritores cristianos. Con razón la apostasía de los "últimos días" es tan evidente en nuestros tiempos presentes.
Los pocos que enseñan profecía, cuando se refieren a "las señales de los últimos días", rara vez mencionan apostasía. Pero cuando los discípulos le preguntaron a Jesús "¿cuál será la señal de tu venida?" (Mateo 24:3), Cristo tres veces les advirtió que una señal importante sería la apostasía de la iglesia, con profetas falsos y con cristos falsos usando falsas "señales y prodigios" para engañar (Mateo 24:4, 5, 11, 24). Esa advertencia también fue hecha por el apóstol Pablo (2 Timoteo 3:8) y por Judas que advirtió y exhortó a los creyentes para que "contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo". (Judas 3-4)
¿Cristos falsos? Ha habido muchos en nuestros días, desde Jim Jones hasta David Koresh. Numerosos gurus en India atestiguan ser el ‘Cristo'. Los ‘cristos falsos' presentados en novelas, videos y películas se han multiplicado desde la obra teatral "Jesucristo, Estrella Máxima" (Jesus Christ Superstar). El "Jesús" del Código DaVinci es un fraude. El "Jesús" en la película "Judas" de ABC-TV que dijo "me equivoqué" cuando se refirió a la expulsión de los cambiadores de dinero del templo. ¡Los medios de difusión nos bombardean continuamente con Cristos falsos!
El que los líderes evangélicos llamen a la película "La Pasión de Cristo" de Mel Gibson, "bíblicamente correcta" es desconcertante y triste. Casi toda la película no le es fiel a la Palabra de Dios: Un personaje pecador pretendiendo ser el Cristo que declaró, "El que me ha visto a mí ha visto al Padre" y a quien Pablo describe como "El Dios manifestado en la carne"; este "Cristo" fabricado en Hollywood pisando una serpiente gigante en Getsemaní y Satanás tentándolo allí; las dos marías limpiando la sangre de "Cristo" con sábanas dadas por la esposa de Poncio Pilatos; "Cristo" que se cae en un puente rumbo al Calvario y confronta a Judas debajo del puente; "San Verónica" dándole su velo a "Cristo" para que se limpie su cara, y la imagen de su rostro quedando impreso en tal velo convirtiéndolo en el primer icono o ídolo; un cuervo sacándole el ojo a uno de los ladrones crucificados en la cruz; los continuos latigazos y golpes inflingidos por los soldados romanos dando la impresión que los sufrimientos físicos de Cristo fue lo que pagó por nuestros pecados, etc. ¡Nada de esto está en la Biblia! Y tampoco hubo ninguna indicación del verdadero pago por el pecado: "El Señor puso en Él la iniquidad de todos nosotros... le complació al Señor el castigo infligido; Él lo llevó a ése dolor; cuando tu hagas Su alma como una ofrenda por el pecado", etc. "La Pasión de Cristo" nos muestra un evangelio falso, es puro mito.
La Biblia está siendo "mejorada" por escritores, actores y directores cinematográficos, quienes están remplazando la actual "incorruptible... palabra de Dios" a través de la cual nosotros somos "nacidos nuevamente" con dramáticas representaciones. El completo Nuevo Testamento está ahora en video, muy pronto pueda que sea la única "Biblia" que la juventud use. ¿Quién se va a atrever a contender ardientemente?
Dave Hunt.
Como ayudó la pelicula "la pasion de Cristo" al movimiento ecumenico
Empezando con el Segundo Concilio Vaticano en la década de los años 1960.....Roma lanzó un programa ecuménico dirigido a seducir a Protestantes en todo el mundo, y específicamente, a los evangélicos en los Estados Unidos. La meta era y es, el atraer y reunir a todo el mundo cristiano bajo la autoridad de la Iglesia Católica Romana con el Papa como la cabeza espiritual. Como era de esperarse, ha habido bastante progreso entre las denominaciones liberales en los Estados Unidos y en Europa (las cuales habían abandonado las Sagradas Escrituras hacía ya bastante tiempo). Lo más asombroso es el éxito que este movimiento evangélico ha tenido en los Estados Unidos.
Billy Graham, fue el primero y el más notable evangélico que dio su apoyo y aprobación al movimiento ecuménico iniciado por el Ecumenismo de Roma. Otros evangélicos han hecho lo mismo, incluyendo Bill Bright, Pat Robertson, J.I. Packer, Timothy George, Robert Schuller, Hank Hanegraff, Benny Hinn, and Jack Van Impe. Evangélicos y Católicos juntos, bajo el liderato de Chuck Colson y el sacerdote Católico Richard John Neuhaus, declararon que los Católicos y Evangélicos son “hermanos y hermanas en Cristo” y los arengó para que trabajaran juntos en propagar el evangelio. Obviamente, y a propósito muy conveniente, tal evangelio nunca ha sido definido.
Aunque la aceptación de ciertas liturgias y ritos Católicos dentro de los evangélicos había crecido continuamente a través de los años desde el Segundo Concilio Vaticano, su crecimiento aumentó en forma dramática con la popularidad de la película, ultra conservativa católica, de Mel Gibson llamada “La Pasión de Cristo.” Su dramatización de uno de los más sagrados rituales del catolicismo, Las Estaciones de la Cruz, capturó los corazones de los evangélicos de tal manera, que en su afán de comprar entradas para ver la película explica su gran éxito comercial. Después de tal logro, dentro de las paredes del Vaticano se hizo la siguiente observación: “Para los evangélicos, la película les ha mostrado una pequeña mirada dentro del alma del católico. Muchos evangélicos, después de haber visto la película reflexionaron y expresaron que empiezan a entender aspectos de la Iglesia Católica, como la Cuaresma... las cenizas en la frente... la abstinencia de carne los días Viernes...las estaciones de la Cruz... el énfasis en la Eucaristía... la devoción a María... el enorme crucifijo en cada altar católico. Tal vez no vayan a comprar rosarios inmediatamente, pero algunas de las cosas de la Iglesia Católica ya no les es tan extraño, tan ajeno.”
Lo que los evangélicos también “recibieron” fue que los líderes entusiásticamente aprobaron y sancionaron tal película como “auténticamente bíblica.” Numerosas escenas fueron basadas en la imaginación de un místico Católico del siglo 18, como la representación de María como co-redentora en la salvación de la humanidad, y el muy católico evangelio que representa a Cristo pagando por el pecado de la humanidad sufriendo un interminable castigo físico en manos de los soldados romanos.
La Pasión de Cristo tuvo un efecto asombroso en la juventud evangélica y en los pastores de la juventud. No solamente las cosas católicas dejaron de ser extrañas, ajenas, sino que empezaron a ser incorporadas en los Ministerios de Jóvenes dentro de las Iglesias evangélicas. El ritual de Las Estaciones de la Cruz adquirió popularidad, aunque tuvo que ser reducida de 14 estaciones a 11, eliminando algunas estaciones que eran demasiado ajenas a las escrituras (como la “Santa” Verónica capturando la impresión de la cara ensangrentada de Cristo en un velo). Altares para oraciones han sido construidos, mostrando imágenes iluminadas por velas con la fragancia de incienso ardiendo, y laberintos de oración han sido pintados en los pisos de los sótanos de las iglesias o cortados en los jardines. Para muchos jóvenes evangélicos que han sido educados en vacíos y repetitivos coros de adoración con poca diferencia de la música secular e instrucción religiosa basada en entretenimiento para mantenerlos interesados, las liturgias de la Iglesia Católica y Ortodoxa les parecen ser mucho más espirituales.
Todo esto ha resultado ser forraje “espiritual” para el crecimiento de la Iglesia del Movimiento Emergente, que resultó como una reacción en contra la manera en que muchas iglesias habían crecido utilizando métodos seculares popularizados por Robert Schuller, Bill Hybels y Rick Warren. Muchos líderes de la Iglesia del Movimiento Emergente, los cuales tienen antecedentes evangélicos, vieron que los rituales y misticismos católicos eran ingredientes necesarios que fueron perdidos durante la época de la Reforma. “Sola Escritura” fue la arenga esencial que unió a los líderes de la Reforma en contra de los abusos provenientes de las tradiciones de la Iglesia Católica Romana; la Biblia siendo la única autoridad eliminó totalmente la influencia de los místicos Católicos conocidos como los Padres del desierto.
T. A. MacMahon
The Berean Call
lunes, 10 de agosto de 2015
-VIDEO--Biografia de Charles Spurgeon
CC activa subtitulos
El espiritismo: una abominación
“No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios” (Levítico 19:31)
Las advertencias de la Palabra de Dios con respecto al espiritismo son repetidas en varias ocasiones con gran severidad. En consecuencia, ningún cristiano debería permitirse la más mínima relación con aquellos que practican las ciencias ocultas. Esas manifestaciones extrañas y sobrenaturales pueden tener diversas formas, pero todas proceden de Satanás. Ponen al hombre en contacto con el mundo de las tinieblas, del cual el creyente debe huir con horror. Los demonios se esconden detrás de los ídolos que los paganos adoran. Satanás arrastra al hombre a esta idolatría para que le adore en lugar de Dios.
Astrología, lectura de las manos, magia, videncia bajo todas sus formas son dominios de los cuales el cristiano se mantiene separado.
¿Y qué pensar de la evocación de los muertos? Es un engaño, porque los espíritus de los difuntos no están bajo el poder del hombre, de manera que no pueden ser llamados por un médium. Los espiritistas se extravían en ese ámbito extraño y sobrenatural que Dios prohibió formalmente. Caen bajo las garras de un poder superior al de ellos, cuya meta es engañar a los hombres y deshonrar a Dios.
Cristianos, apeguémonos a Cristo. Él venció a Satanás y destruyó sus obras para liberar a los hombres que son sus esclavos. ¡Huyamos con horror de todo lo relacionado con la magia y el espiritismo!
La Buena Semilla
www.creced.ch
Devocional 10 de Agosto
“La multitud... decía que había sido un trueno” (Juan 12:29).
Dios acababa de hablar desde el cielo en tonos claros y articulados. Algunos decían que había sido un trueno y dieron una explicación natural a lo que era divino y milagroso. Ésta es una actitud que podemos tomar hoy en día hacia los milagros. Podemos intentar encontrar una explicación convincente como si no se tratara más que de ocurrencias naturales. O podemos decir tajantemente que la edad de los milagros ha pasado, relegándolos convenientemente a una casilla dispensacional. Una tercera actitud es ir al otro extremo y afirmar el estar experimentando milagros que, de hecho, no son sino el producto de una vívida imaginación. El enfoque correcto es reconocer que Dios puede hacer milagros, y de hecho lo hace, en nuestros días. Como Señor Soberano puede hacer lo que le agrada. No hay razón bíblica por la que haya abandonado los milagros como un medio de revelarse.
Cada vez que alguien nace de nuevo ocurre un milagro. Ésta es una poderosa demostración de poder divino, librando a esa persona del reino de las tinieblas y trasladándola al reino de Su Amado Hijo. Hay milagros de sanidad, cuando la ciencia médica ha llegado al final de sus recursos y toda esperanza humana se ha desvanecido. Entonces, en respuesta a la oración creyente, en algunas ocasiones Dios decide tocar el cuerpo y restaurar la salud de la persona.
Hay milagros de provisión, cuando la billetera está vacía, y milagros de dirección, cuando estamos en una encrucijada y no sabemos por qué camino ir. Hay milagros de preservación cuando, por ejemplo, alguien sale ileso sin un solo rasguño de una masa enredada de acero de lo que antes era un automóvil.
Sí, Dios todavía hace milagros, pero no necesariamente los mismos. Nunca ha querido repetir las diez plagas que envió a Egipto. Aunque Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos, esto no quiere decir que Sus métodos sean siempre los mismos. El hecho de que resucitase a los muertos cuando estaba sobre la tierra no significa que los resucite hoy.
¡Una palabra final! No todos los milagros son divinos. El maligno y sus agentes pueden ejecutar milagros. En un día futuro, la segunda bestia de Apocalipsis 13 engañará a los habitantes de la tierra con los milagros que llevará a cabo. Aún hoy debemos probar todos los pretendidos milagros por la Palabra de Dios y por la senda en que éstos guían a la gente.
De dia en dia
Willaim MacDonald
domingo, 9 de agosto de 2015
Su Hijo y la Nueva Era
¿Qué pueden hacer los padres acerca de la falsa espiritualidad?
Paso número uno: «Este alerta y orando siempre»
La batalla comienza y termina con oración. Ore para tener una franca y amplia comunicación con su hijo. Ore pidiendo discernimiento para detectar enseñanzas que contradigan la verdad de Dios. Ore pidiendo sabiduría para saber cuándo hablar y que decir.
- Ore por su hijo. Para que aprenda a discernir por sí mismo el error. Para que sea valiente al hablar la verdad, y para que tenga el valor de quedar solo cuando todos sus compañeritos siguen tras otro dios. Para que sepa que agradar a Dios es mas importante que agradar a los maestros y a sus compañeros.
- Oren juntos como familia. Póngase diariamente «toda la armadura de Dios». Recuerde que «ponerse el cinto de la verdad» no significa simplemente confesar tenerla, sino que quiere decir leer, escuchar y obedecer la Palabra, y conocerla de tal manera de saber distinguir los errores. Lea y analice Efesios 6.13-17. Memorice las partes de la armadura.
- Ore pidiendo unidad con otros cristianos. are pidiendo amiguitos para su hijo que sean cristianos fieles. are para que otros padres estén dispuestos a permanecer a su lado. Ya que ha visto la necesidad de involucrarse en los asuntos escolares de su hijo, pida dirección divina.
- Ore por la escuela, los maestros, los directores, los consejeros, el comité de educación y la junta de directores. Pida que puedan conocer la verdad de Dios, identificar el engaño, escoger el mejor plan y hacer decisiones sabias.
«Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias» (Filipenses 4:6).
Tomado del Libro, su hijo y la nueva era
Berit Kjos
-VIDEO ¿Qué dice la Biblia acerca del presente conflicto en el Medio Oriente?
The John Ankerberg Show
Invitado Jimmy DeYoung
DEVOCIONAL 9 DE AGOSTO
“Y dejándolo todo, se levantó y le siguio” (Lucas 5:28).
Imaginemos a Leví sentado en una mesa a un lado del camino cobrando impuestos a todo el que pasaba. Si era un típico cobrador de impuestos, no hay duda que se embolsaba considerables sumas de dinero en lugar de entregarlas al odiado gobierno romano. Ese día en particular Jesús pasó y le dijo: “ Sígueme”. Un tremendo despertamiento espiritual tuvo lugar en la vida de Leví. Vio sus pecados expuestos. Se dio cuenta del vacío de su vida. Escuchó la promesa de cosas mejores. Su respuesta fue inmediata. “Dejándolo todo, se levantó y le siguió”. Al hacer esto se anticipó a los significativos renglones de Amy Carmichael: “Oí su llamado: “¡Ven, sígueme! / Eso fue todo. / Mi oro terreno se desvaneció, / y mi alma fue en pos de Él, / Me levanté y le seguí; /Eso fue todo. / ¿Quién no le seguiría / Al oírle llamar?” Pero Leví, o Mateo, como es mejor conocido, poco imaginó que desde aquel día en que respondió al llamado de Cristo las grandes cosas seguirían a su obediencia.
En primer lugar, experimentó la incalculable bendición de la salvación. De ahí en adelante las sandalias de Mateo se gastaron debajo de los dedos y no debajo del talón, ya que en lugar de sentarse en una mesa de impuestos, caminaba en pos del Señor. A partir de entonces, tenía más gozo —aun cuando estaba triste— que antes cuando estaba alegre. Podía decir en las palabras de George Wade Robinson: “Algo vive en cada color, que los ojos sin Cristo no pueden ver”. Más tarde, Mateo llegó a ser uno de los doce apóstoles. Vivió con el Señor Jesús, escuchó Sus incomparables enseñanzas, fue testigo de Su resurrección, salió con el mensaje glorioso, y finalmente puso su vida por el Salvador. A Mateo le fue dado el indecible privilegio de escribir el primer Evangelio. Decimos que lo dejó todo, pero el Señor le permitió quedarse con su pluma. Esa pluma fue empleada para describir al Señor Jesús como el verdadero Rey de los judíos.
Sí, Mateo lo dejó todo, pero al hacerlo ganó todo y encontró la verdadera razón de la existencia.
Hay un sentido en el que el llamado de Cristo viene a cada hombre, mujer, niño y niña. Podemos responder o rechazar. Si respondemos, Él nos bendice más allá de lo que podemos soñar. Si rechazamos, Él encuentra a otros que le siguen. Pero jamás podremos encontrar a un Cristo mejor que seguir.
DE DÍA EN DÍA
William MacDonald
Imaginemos a Leví sentado en una mesa a un lado del camino cobrando impuestos a todo el que pasaba. Si era un típico cobrador de impuestos, no hay duda que se embolsaba considerables sumas de dinero en lugar de entregarlas al odiado gobierno romano. Ese día en particular Jesús pasó y le dijo: “ Sígueme”. Un tremendo despertamiento espiritual tuvo lugar en la vida de Leví. Vio sus pecados expuestos. Se dio cuenta del vacío de su vida. Escuchó la promesa de cosas mejores. Su respuesta fue inmediata. “Dejándolo todo, se levantó y le siguió”. Al hacer esto se anticipó a los significativos renglones de Amy Carmichael: “Oí su llamado: “¡Ven, sígueme! / Eso fue todo. / Mi oro terreno se desvaneció, / y mi alma fue en pos de Él, / Me levanté y le seguí; /Eso fue todo. / ¿Quién no le seguiría / Al oírle llamar?” Pero Leví, o Mateo, como es mejor conocido, poco imaginó que desde aquel día en que respondió al llamado de Cristo las grandes cosas seguirían a su obediencia.
En primer lugar, experimentó la incalculable bendición de la salvación. De ahí en adelante las sandalias de Mateo se gastaron debajo de los dedos y no debajo del talón, ya que en lugar de sentarse en una mesa de impuestos, caminaba en pos del Señor. A partir de entonces, tenía más gozo —aun cuando estaba triste— que antes cuando estaba alegre. Podía decir en las palabras de George Wade Robinson: “Algo vive en cada color, que los ojos sin Cristo no pueden ver”. Más tarde, Mateo llegó a ser uno de los doce apóstoles. Vivió con el Señor Jesús, escuchó Sus incomparables enseñanzas, fue testigo de Su resurrección, salió con el mensaje glorioso, y finalmente puso su vida por el Salvador. A Mateo le fue dado el indecible privilegio de escribir el primer Evangelio. Decimos que lo dejó todo, pero el Señor le permitió quedarse con su pluma. Esa pluma fue empleada para describir al Señor Jesús como el verdadero Rey de los judíos.
Sí, Mateo lo dejó todo, pero al hacerlo ganó todo y encontró la verdadera razón de la existencia.
Hay un sentido en el que el llamado de Cristo viene a cada hombre, mujer, niño y niña. Podemos responder o rechazar. Si respondemos, Él nos bendice más allá de lo que podemos soñar. Si rechazamos, Él encuentra a otros que le siguen. Pero jamás podremos encontrar a un Cristo mejor que seguir.
DE DÍA EN DÍA
William MacDonald
sábado, 8 de agosto de 2015
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


