viernes, 18 de noviembre de 2016

PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS



PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS..... para recibir de Él la tarea y la cruz para cada día
, con la gracia que es suficiente para llevar la cruz y acabar la tarea; la gracia que nos capacita para ser pacientes con su paciencia, activos con su actividad, amables con su amor; nunca preguntando “¿Qué puedo yo hacer?” sino “¿Qué no puede Él hacer?” y esperando en su potencia que se perfecciona en nuestras flaquezas. (2 Cor. 12:9).

PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS..... para salir de nosotros mismos y olvidarnos de nosotros mismos; para que nuestras sombras huyan ante la claridad de su rostro; para que nuestros gozos sean santos, y que nuestras tristezas sean tranquilas; que Él nos derribe y que Él nos levante; que Él nos aflija y que Él nos consuele; que Él nos despoje y que Él nos enriquezca; que Él nos enseñe a orar y que Él conteste nuestras oraciones; que, aunque Él nos deja en el mundo, Él nos separe del mundo, siendo nuestra vida escondida con Cristo en Dios, y nuestro comportamiento testificando a Él ante los hombres.

PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS..... Quien, habiendo vuelto a la casa del Padre, está preparando un lugar allá para nosotros; que esta expectativa gozosa nos dé a vivir en esperanza y nos prepare para morir en paz, cuando llegue el día en que enfrentemos este último enemigo, que Él ya ha vencido por nosotros y que nosotros venceremos a traves de Él — y el que una vez fue el rey de terrores sea hoy el presagio de la felicidad eternal.


PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS..... Cuya venida segura, en un día inesperado, es de siglos en siglos la expectativa y la esperanza de la Iglesia fiel, que se anima en su paciencia, vigilancia, y gozo por el pensamiento que el Salvador está ya cerca. (Fil. 4:4,5; 1ª Ts. 5:23).

Theodore Monod

No hay comentarios.:

Publicar un comentario